Itinerario

Tour a la DMZ: Visitando la frontera más fortificada del mundo

2 de noviembre de 20259 min de lectura

La Zona Desmilitarizada que separa Corea del Norte y Corea del Sur es uno de los lugares más surrealistas del planeta. A pesar de su nombre, es en realidad una de las fronteras más militarizadas del mundo. Visitar la DMZ ofrece una mirada sobrecogedora al legado de la Guerra de Corea y la división actual de la península coreana. Aquí tienes todo lo que necesitas saber antes de ir.

Entendiendo lo que vas a visitar

La DMZ es una zona de amortiguamiento de 250 kilómetros, de aproximadamente 4 kilómetros de ancho, establecida tras el armisticio de 1953. No es una atracción turística en el sentido tradicional: es una zona militar activa donde las tensiones ocasionalmente se intensifican. No puedes visitarla de forma independiente. Todos los visitantes deben unirse a tours organizados a través de operadores autorizados. Los tours parten desde Seúl, normalmente desde los principales hoteles del centro o desde la Estación de Seúl. Hay varias opciones de tour: los de medio día se centran en el Tercer Túnel y los observatorios, mientras que los de día completo añaden el JSA (Área de Seguridad Conjunta) en Panmunjom. El tour del JSA te lleva a las salas de negociación reales que cruzan la frontera: técnicamente pisarás Corea del Norte.

El tour del JSA: Pisando Corea del Norte

El Área de Seguridad Conjunta en Panmunjom es donde se firmó el armisticio y donde aún se celebran negociaciones Norte-Sur. Es el único lugar donde los soldados de ambos bandos están cara a cara. Los tours del JSA requieren reserva anticipada, a veces con semanas de antelación. Tendrás que proporcionar información del pasaporte, y hay un código de vestimenta estricto: nada de vaqueros rotos, sandalias, camisetas sin mangas ni ropa de estilo militar. Los pantalones cortos deben llegar a la rodilla. Dentro de los edificios azules de la ONU que cruzan la Línea de Demarcación Militar, técnicamente puedes cruzar a Corea del Norte: un soldado surcoreano estará presente, y tendrás solo unos minutos. La fotografía solo está permitida donde se indique. El JSA estuvo temporalmente cerrado tras las cumbres de 2018, pero ha reabierto con procedimientos modificados. Los tours pueden cancelarse con poca antelación debido a actividades militares o eventos diplomáticos.

Otros lugares de la DMZ que vale la pena visitar

El Tercer Túnel de Infiltración, descubierto en 1978, fue excavado por Corea del Norte para enviar tropas hacia Seúl. Descenderás 73 metros bajo tierra por una pendiente pronunciada; no recomendado si eres claustrofóbico. El túnel tiene unos 1,6 km de largo, aunque los turistas solo acceden al lado surcoreano. El Observatorio Dora ofrece vistas hacia Corea del Norte en días despejados. Puedes ver la ciudad de Kaesong y el famoso pueblo de propaganda (Kijong-dong) a través de binoculares. La fotografía está restringida a áreas designadas. La Estación Dorasan es la última estación de tren de Corea del Sur, construida con la esperanza de una eventual reunificación. Las señales apuntan hacia Pyongyang. Es conmovedor y extrañamente silencioso. El Parque de la Paz de Imjingak, justo al sur de la DMZ, alberga el Puente de la Libertad y memoriales. Esta zona es accesible sin tour si solo quieres captar la atmósfera.

Información práctica y consejos

Los tours cuestan entre 80.000 y 150.000 won dependiendo de lo que incluyan. Los tours del JSA son más caros. Los principales operadores incluyen Koridoor, VIP Travel y la USO (para visitantes afiliados al ejército de EE.UU.). Lleva tu pasaporte: lo necesitarás para los puestos de control militares. Los tours normalmente incluyen almuerzo, pero suele ser en un restaurante turístico con comida del montón. Los ciudadanos de ciertos países pueden tener restricciones en los tours del JSA. Consulta con los operadores sobre los requisitos de nacionalidad. La DMZ no es un parque temático. Aunque se ha comercializado bastante, recuerda que aquí se separaron familias, gente murió intentando cruzar, y millones aún viven con las consecuencias de la división. Acércate con el respeto apropiado.

Conclusión

Un tour a la DMZ es diferente a cualquier otra experiencia en Corea. Es sobrecogedor, educativo y ocasionalmente bizarro: tiendas de souvenirs que venden productos norcoreanos a metros de puestos de guardia, turistas posando para fotos donde los soldados una vez intercambiaron disparos. Ya sea que te interese la historia, la política o simplemente quieras presenciar una de las últimas fronteras de la Guerra Fría, la DMZ merece un lugar en tu itinerario.

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